Juan Carlos Méndez Guédez

Silvya le dijo a Jonás: «lo mejor es que nada ocurra entre nosotros; siempre es preferible que la amistad sea esa posibilidad erótica que no se cierra».
Jonás pensó resignado: «es otra forma del amor».
Al mes Silvya se acostó con Humberto; luego con Tobías; luego con Hernán; luego con Hernán y Remigio.
Luego fue muy feliz con Miguel, los dos compraron una gran maleta roja y se marcharon a otra ciudad.
Jonás contempló en silencio cada minuto de esos días.
Muchos años después, siguió pensando en Silvya. «Era otra forma del amor», murmuraba.
(inédito)

imagen de Lan Medina tomada de komiks.ph
Silvya le dijo a Jonás: «lo mejor es que nada ocurra entre nosotros; siempre es preferible que la amistad sea esa posibilidad erótica que no se cierra».
Jonás pensó resignado: «es otra forma del amor».
Al mes Silvya se acostó con Humberto; luego con Tobías; luego con Hernán; luego con Hernán y Remigio.
Luego fue muy feliz con Miguel, los dos compraron una gran maleta roja y se marcharon a otra ciudad.
Jonás contempló en silencio cada minuto de esos días.
Muchos años después, siguió pensando en Silvya. «Era otra forma del amor», murmuraba.
(inédito)







